Cómo blanquear las consolas amarillentas retro

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Cómo blanquear las consolas amarillentas retro
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Cómo blanquear las consolas amarillentas retro

Hoy os vamos a enseñar a blanquear las consolas amarillentas, especialmente las retro. Las consolas viejas, de los 80 y 90, a menudo estaban realizadas con plásticos blancos o grises. También los ordenadores y monitores antiguos. Estos plásticos, con el tiempo, suelen ponerse de un color amarillento muy feo. Parece que están llenas de aceite de cocinar, pero muy lejos de la realidad. Existen varios motivos por los que una consola retro o nueva, mal cuidada, puede ponerse amarilla y perder el color original.

Lo primero que debemos comentar es que muchos plásticos de consolas retro se ponen amarillas por un producto. Antiguamente solían cubrir algunos plásticos de las consolas con un producto ignífugo. Esto hacía que el plástico no se incendiara con facilidad. Pero con el tiempo esta medida de seguridad ponía las consolas amarillentas, especialmente en ciertas ocasiones, por ejemplo cuando no estaban bien ventiladas.

También pueden poner amarillas a algunas consolas la luz solar. Un plástico, si no está tratado, nunca debe ponerse bajo el sol. Los rayos del sol deterioran el color y, en este caso, pone amarillo los viejos plásticos. Otro factor importante es, de forma evidente, el tabaco. En una casa en la que se fume mucho, sin duda, verás cómo las consolas tienden a perder su color blanco o gris, por uno amarillento. Existen varios métodos para blanquear las consolas amarillentas. Si eres coleccionista te serán de gran ayuda.

Blanquear las consolas amarillentas con agua oxigenada

Tu madre tenía razón cuando te decía que no te echaras agua oxigenada en el pelo, ya que lo blanqueaba. Sí, el agua oxigenada es uno de los métodos más caseros y sencillos para blanquear las consolas amarillentas.

  1. Desmonta la consola y deja sólo los plásticos que quieres blanquear. Sin chips ni otros elementos que se puedan estropear.
  2. Los plásticos que no están amarillentos, como rojos o de otros colores, no los metas.
  3. A las pegatinas no deberían pasarles nada, al menos si no las andamos tocando.
  4. Utiliza un recipiente transparente y llénalo de agua oxigenada. Puedes bajar un poco la concentración con agua. 70% agua oxigenada y 30% agua normal.
  5. Deja el plástico sumergido en agua al sol la mayor cantidad de tiempo posible. Vigílalo hasta tener el color obtenido, y dale vueltas para que la luz incida en todo el plástico por igual. Es la luz del sol, en contacto con el peróxido de hidrógeno del agua oxigenada, lo que blanquea la consola.
  6. Pon un peso dentro de la consola para que se mantenga en el fondo y no flote.
  7. Cierra el recipiente con film transparente de cocina, para evitar la evaporación del peróxido de hidrógeno.
  8. En unas horas debería estar blanqueada. Puedes que necesites varias sesiones; al gusto.

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Blanquear las consolas amarillentas con peróxido de hidrógeno

El peróxido de hidrógeno es lo que nos permite blanquear las consolas amarillentas, y es el componente que tiene el agua oxigenada. Pero está presente en otros productos cotidianos que podemos usar de forma más sencilla. Por ejemplo, en las cremas oxidantes para el pelo, volumen 40 por ejemplo. Estas se venden en peluquerías o Amazon y tiene una ventaja, son cremas.

  1. Ponte guantes.
  2. Desmonta la consola y deja sólo los plásticos que quieres blanquear. Sin chips ni otros elementos que se puedan estropear.
  3. Unta la carcasa con crema oxidantes para el pelo. Cubre bien toda la superficie el plástico en abundancia, usando las manos con los guantes.
  4. Recubre todo el plástico con film de cocina transparente, para evitar la evaporación del peróxido de hidrógeno.
  5. Pon el plástico unas horas al sol, girándolo e intentando que la exposición sea homogénea.
  6. Vigila el blanqueamiento, puede que necesites varias sesiones, pero con unas cuentas horas notarás diferencia.
  7. Debe incidir la luz del sol directamente.
  8. Una vez blanqueado, limpia el plástico, sécalo, y vuelve a montar tu consola, mando, ordenador o cartucho.